ACTIVIDADES


Evento:
PRIMERA CÁTEDRA LIBERTARIA: "LA NEGATIVIDAD DE LA NOCIÓN DE PLURALISMO O PLURALISMO LIBERTARIO"

::Fecha: 27 de marzo de 2009
::Lugar: Universidad Javeriana
::Organizan:
Red Libertaria Popular Mateo Kramer
::Ponentes: CILEP y Alejandra Ríos (Profesora de Filosofía Política – Universidad de Antioquia)

La “Cátedra Libertaria”, organizada por la Red Libertaria Popular Mateo Kramer, es un lugar de manifestación, un espacio común creado con la intención de hacer visible aquello que no lo era, un territorio donde los asistentes nos revelamos a través del uso de la palabra y del debate. Nosotras y nosotros, que conformamos la Red, queremos establecer las condiciones para que, una vez por mes, nos encontremos a dialogar sobre anarquismo, a continuar en nuestro proceso de autoformación política y a cualificar el discurso del movimiento libertario del que hacemos parte.

El pasado viernes 27 de marzo dimos inicio a la primera “Cátedra Libertaria”. A las 6 de la tarde, la sala 2-309 del Edificio Fernando Barón de la Universidad Javeriana estaba completamente llena y varias caras expectantes –de estudiantes, profesores, jóvenes rebeldes, anarquistas viejos y nuevos– esperaban el comienzo del evento. Un compañero del colectivo RESMA, perteneciente a la Red Libertaria Popular Mateo Kramer, fue el encargado de moderar y pronunciar algunas palabras preliminares de saludo y presentación. Seguidamente, con notoria emoción y habilidad discursiva, el ponente del CILEP comenzó su exposición sobre “Acción Directa Popular”.

Inicialmente, el ponente se detuvo en una cita de Néstor Makhno, que funcionó como un bien escogido epígrafe a la presentación. Se resaltó que para Makhno el anarquismo surge de la lucha de clases y que puede ser definido como “la idea de la negación total de un sistema social basado en los principios del Estado y de las clases, y su reemplazo por una sociedad libre y no estatista de trabajadores en autogobierno”. Además, el anarquismo no se deriva de las reflexiones abstractas de intelectuales, sino de la lucha directa del pueblo. Después de esta pequeña introducción, el ponente justificó que es importante hablar de la Acción Directa Popular, ya que por medio de ella se reconoce la inmensa capacidad de autoorganización de las personas, se enlaza la espontaneidad con la organización, se desafía la burocracia, la delegación y el verticalismo y, finalmente, se pone de manifiesto que las revoluciones la hacen los pueblos con o sin el permiso de los revolucionarios.

Los siguientes momentos de la charla giraron alrededor de un análisis minucioso de cada uno de los términos que conforman la “Acción Directa Popular”. Acción se definió como una praxis creadora que genera cambios y que, por tanto, se muestra como un nuevo comienzo. Esta praxis se torna directa cuando al ir de un punto a otro no se detiene en el medio y, de esta forma, rechaza cualquier tipo de intermediación. Es el agente mismo el que realiza la acción y no necesita de terceros para ejercer su actividad. Por último, esa acción directa se torna popular una vez se ejerce dentro de la lucha de clases y se vuelve en una herramienta política en manos de los explotados. Para terminar, el ponente resaltó que la “Acción Directa Popular” es una táctica de lucha que fue inventada en Latinoamérica, específicamente por la Federación Anarquista Uruguaya, y que adquirió su desarrollo en la compenetración entre el anarquismo y las luchas populares. Este tipo de acción directa le permite a los libertarios y a las libertarias luchar como pueblo con la voluntad de agitar y propagar, pero no de dirigir.

Enseguida, la profesora Alejandra Ríos, investigadora asociada del CILEP, tomó la palabra y presentó una ponencia muy interesante sobre el pluralismo libertario. A través de una fluida lectura, complementada en ocasiones con algunos comentarios, Alejandra procedió a resaltar que el pluralismo moderno usualmente se aborda desde la defensa que los Estados democráticos liberales hacen de la diversidad social y cultural a través una estructura jurídica que protege los derechos de las individualidades. Frente a esto, Alejandra exploró un aspecto del pluralismo que va más allá de la defensa del mismo por parte de la mencionada democracia liberal y que, aunque hace parte del debate moderno, ha sido frecuentemente eludido. Este aspecto es la negatividad, entendida como la radical sustracción a la formas de Estado. Alejandra sostuvo que el elemento negativo del pluralismo nos permite pensar que éste es sobre todo una ausencia, un movimiento que evade la mediación que el estado y el derecho pretenden realizar para objetivar la multiplicidad social. Por eso, la ponente intentó mostrar que en todo ordenamiento jurídico y estatal, el pluralismo pierde su esencial carácter negativo. Carácter que, por otro lado, sí se hace presente y se expresa a cabalidad en la teoría anarquista. De este modo, Alejandra señaló que el anarquismo, entendido literalmente como la ausencia de fundamento último y políticamente como la ausencia de gobierno, huye a toda objetivación y tematización. El anarquismo se define precisamente a partir de su constante estar en movimiento y por su posibilidad infinita de re-creación y, por tanto, evade cualquier intento de positivización. Esta definición del anarquismo, apoyada en pensadores tan variados como Bakunin, Stirner y Rocker, le permitió a la ponente hacer una defensa libertaria de la negatividad de la noción del pluralismo.

Después de la intervención de los dos ponentes, se les dio la palabra a los y las asistentes. Las intervenciones no fueron en su mayoría preguntas, sino comentarios que versaron sobre temas que intentaban recoger lo expuesto en las dos ponencias o, incluso, ir más allá de ellas. Siendo así, se produjo un rico diálogo sobre diversos temas anarquistas, confirmando que la cátedra libertaria debe ser un espacio para la confrontación pública de las opiniones.